¿Cuánto más vas a esperar para convertirte en el profesional del movimiento y Pilates que todos lo centros buscan?

Dicen por ahí,  que “Los inicios siempre son los más difíciles” y eso lo comprobamos en la práctica al momento de iniciar una actividad física que conlleve nuevos sacrificios de horarios, cambios de rutinas y peor aún, cambios de hábitos cotidianos.

Es sumamente difícil para muchos de nosotros que tenemos que desarrollar múltiples tareas diarias entre las laborales y las familiares dar el giro e iniciarnos en la actividad física.

Sin embargo, por consecuencia de recomendación médica, o para liberarnos del estrés, o porque tenemos más tiempo libre, o por recuperar lo que nos gusta hacer, o para mejorar nuestra condición física, o lograr una nueva meta como la pérdida de peso y el fortalecimiento en general, decidimos iniciarnos en una actividad física. Muchos fracasan en el intento o están constantemente recordándose que deben iniciar algo que les ayude a mover el cuerpo más allá de la computadora, el trabajo y lo cotidiano. 

Por lo anterior y para todas aquellas personas que constantemente están iniciando una actividad física pero que les cuesta mucho mantenerla o ser constantes en el intento, he creado un pequeño decálogo del Lunes comienzo, diez prácticas recomendaciones que basados en mi experiencia personal les pueden ayudar a desarrollar una rutina deportiva sin sentir los sacrificios y así poder llegar a la satisfacción del logro y cumplimiento de metas 

1. Hacer lo que nos gusta.

Es lo primero y lo más importante, es sumamente necesario que hagamos actividad física en un deporte que nos guste. Que nos guste tanto como para no ser esclavos del tiempo y desesperarnos porque queremos que termine la sesión de entrenamiento, que nos guste tanto como para poder verlo en la televisión, para que podamos seguir a nuestro atleta o equipo preferido sin aburrirnos, que nos guste tanto para que podamos entender las sensaciones de un atleta de elite a nuestro nivel, que nos guste tanto que podamos entender y estudiar bien las reglas del juego y que nos guste estar actualizados al respecto, que nos guste hablar del deporte que practicamos sin importar los resultados.

2. Cualquier edad es buena.

Si, así de claro, cualquier edad es buena para iniciar la actividad física. Después de descubrir que es lo que nos gusta hacer, debemos olvidarnos de los límites mentales que nos puede poner el tener cierta edad. Sin embargo hay que ser muy consiente de nuestras capacidades y muy realista con nuestros objetivos, es decir podemos iniciarnos en el triatlón y disfrutarlo mucho pero no podemos esperar ser campeones nacionales. Es importante recordar que nunca es tarde para iniciar y sobretodo debemos seguir a la recomendación tres. 

3. Buscar orientación y apoyo.

Una vez decidido que es lo que se quiere hacer es necesario buscar orientación, ya sea en un grupo de personas, un entrenador, un gimnasio especializado y se vale también ser autodidacta, leer y buscar información al respecto. Estar bien informado es clave para desarrollar con plenitud la actividad física que nos gusta. 

4. Comprar el equipo adecuado.

Cuidado con esto comprar el equipo adecuado no significa el más caro, no queremos que el dinero sea una limitante entre nosotros y nuestras metas. Si lo que se desea es iniciarse en el ciclismo pues podemos hacerlo con una bicicleta de segunda mano y con un casco normal que cumpla su función, poco a poco iremos viendo si darnos pequeños premios según las metas cumplidas o los kilómetros recorridos. Compra lo necesario pensado en el buen funcionamiento según tu necesidad y actividad deportiva.  

5. Buscar grupos de personas con intereses comunes

Si deseamos iniciar a correr debemos buscar un grupo de corredores, lo más seguro es que no seamos los más nuevos o los más lentos o los más gordos ni los más flacos, en un grupo de personas hay muchos tipos, así que adelante a sociabilizar con las personas que realizan tu misma actividad y así poco a poco las practicas o los entrenamientos serán menos aburridos. 

6. Buscar metas claras

Tener metas claras como correr 30 min sin parar, o nadar 1500 metros en 30 minutos, así como participar en el siguiente triatlón, o inscribir al equipo en el campeonato de veteranos, pequeñas metas son la clave de la motivación, el cumplimiento de cada una de ellas te darán paso a nuevas y mejores metas.  

7. Pensar en los progresos más que en los fracasos

Indudablemente desde el primer día que decidimos iniciar una actividad deportiva estamos haciendo progresos, podemos tener días buenos y días malos pero siempre vamos a tener progresos tanto físicos como psicológicos. Debemos enfocarnos en lo bueno y recordarnos constantemente que lo que hacemos es por nosotros mismos y por nadie más. Así que en realidad a nadie le importa si fracasamos, y es muy probable que nuestros progresos sean más notorios. 

8. Incorporar a tú familia en la actividad física

Una muy buena forma de pasar tiempo de calidad con la familia es haciendo alguna actividad física, trotar con tu pareja puede ser buen momento para ponerse al día, nadar y jugar en el agua con tus hijos es un momento perfecto para estrechar la confianza. Es importante dar el ejemplo, no podemos pedir que nuestros hijos sean delgados y atléticos o los mejores del equipo si como padres somos sedentarios y con sobrepeso. Las experiencias logradas al practicar deporte en familia duran para toda la vida. 

9. Variabilidad en los entrenamientos 

Ser variable es la clave contra el aburrimiento y el abandono, variar los entrenamientos nos permitirá estar más entretenido, ejercitar diversas partes del cuerpo, lograr objetivos y sobre todo nos ayudará a ser constantes y no abandonar. Si te aburriste de correr en pavimento, pues prueba la montaña; si la bici de carretera te parece peligrosa pues cambia a la de montaña; si tienes alguna lesión pues intenta la natación; si el futbol con los amigos te consume mucho tiempo pues haz ejercicios de fuerza más cortos y que te ayudarán en el rendimiento. Variar es una  clave contra el aburrimiento. 

10. Ser realista 

Por último, ser realista con las metas, los objetivos, los tiempos y las tallas a las que queremos llegar, así evitaremos la frustración que nos puede orientar al abandono. 

Así que ya saben cómo iniciarse en la actividad física,  mantenerse en movimiento y mejorar su calidad de vida  sin renunciar en el intento.

Por Laura Diaz Arita

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